Renta el mejor local

 

Arrendar un inmueble para abrir un negocio implica una serie de observaciones que se deben considerar para evitar que el pago de la renta acabe con tus ganancias. Cada vez es más común que en la mente de muchas personas ronde la idea de abrir un negocio propio. Acondicionar un local para comercializar un buen producto y que nos genere excelentes utilidades; sin embargo, no siempre hay la oportunidad de poseer un espacio propio, por lo que es necesario recurrir a la renta de uno.

En la mayoría de las ocasiones, nos dejamos llevar por lo que creemos que es un buen inmueble comercial porque es grande o porque está cerca de nuestro domicilio, pero a los tres meses la renta comienza a convertirse en un infierno y nos preguntamos: ¿dónde está la gente? Estamos seguros que tu intención es rentar un buen local para que tu negocio sea un éxito; por lo cual, a continuación te presentamos una serie de observaciones que te ayudará para que tomes la mejor decisión:

1. ¿Tu negocio es de venta al público en general o tienes definido un grupo específico de clientes? Con esto quiero decir: cualquier persona que vaya caminando por la calle puede necesitar lo que vendes o está enfocado específicamente a consumidores que requieren de servicios o productos especializados… no es lo mismo tener una tienda de abarrotes o una papelería, a que seas abogado y te dediques a ofrecer servicios legales. Si lo que deseas es vender productos de consumo, digamos más popular, encontrar un local en una zona de gran afluencia peatonal es lo indicado. Si tus servicios son especializados, tal vez el inmueble que requieres puede ser no de tanto movimiento peatonal, ya que tu labor será en mayor medida ir a buscar a los clientes. Así que, lo primero que debes definir es: el consumidor vendrá solo o yo debo buscar clientes.

2. ¿Tus ingresos mensuales son por lo menos tres veces superiores a lo que piensas pagar por la renta del local? No busques dar un salto enorme y tener un gran inmueble cuando apenas vas a iniciar un negocio del que no estás plenamente convencido del ingreso que recibirás. Un local comercial debe ayudarte a alcanzar tus metas y no ser un factor que eleve tu nivel de estrés o angustia. Si la renta es superior a una de tres veces tus ingresos, el movimiento natural de la demanda puede ponerte en un dilema: ¿qué pago? La renta del local o la escuela de mis hijos… cuidado es un aspecto fundamental.

3. Asegúrate que todo esté en orden. En muchas ocasiones, a veces por desconocimiento, existen personas que rentan un local comercial nuevo o no, en el que el uso de suelo está limitado a ciertas actividades; asesórate con un abogado para evitarte dolores de cabeza. Mientras más en orden se encuentre todo, será mejor para ti. Tal vez el costo sea un poco superior a uno que no tiene en orden los papeles, pero el valor que puede tener para tu negocio es enorme.

4. Lo que vas a ofrecer “entra por los ojos”. Lo que necesitas es una vitrina. Así de simple, existen artículos que provocan la venta, si comercializas, por ejemplo, ropa, muebles o artículos “bonitos” asegúrate que el local tenga una buena vitrina o un lugar a través de la cual la gente puede admirar tus productos. De igual manera, imagina el aroma de un buen café o pan recién horneado: busca que el olor pueda salir a la calle para atraiga a los clientes.

5. Iluminado, en verdad te digo busca un local bien alumbrado, la luz da confianza. Imagínate ingresando a dos locales diferentes a comprar el mismo artículo, uno es lúgubre, oscuro y el otro bien iluminado, incluso cálido, dónde te sentirás más cómodo. Vaya, ni si quiera cuando la idea de negocio sea vender tatuajes es mejor un local lóbrego, todos los clientes prefieren un lugar con colores en tonos agradables.

6. Si es cómodo mejor. La verdad es molesto buscar estacionamiento, no solo para tus clientes, sino también para ti. Busca un local y asegúrate que tus posibles clientes tendrán cerca un lugar donde aparcar; es básico, un inmueble comercial, por concepto, debe ayudar al buen acceso de los clientes: Metro, vías de comunicación, escuelas, etcétera. Mientras más facilites el paso a tu local será mucho mejor.

Jamás pierdas de vista para qué quieres el local y no te deje llevar por una buena labia, un inmueble comercial debe ser para que recibas ganancias y no para que se las lleve; es un acuerdo a largo plazo, que sea un buen negocio.

Fuente: Metros Cúbicos