Cómo vender mi casa

 

Decide el precio de tu casa: ¿Cuánto vale? Investiga las ventas comparables de tu zona y/o habla con un valuador o con un agente. Ponte en el lugar del comprador: ¿Qué desventajas o atractivo tiene la casa? Recuerda que es importante poner un precio justo: si es demasiado alto, tu casa será ignorada.

¿Está la casa lista para la venta, o hay que efectuar reparaciones? Una inspección hecha antes de la venta arroja luz sobre problemas potenciales que podrían echar por tierra la venta.


Por fuera:
La pintura de la casa, ¿se encuentra en buen estado?, ¿el jardín está bien cuidado?, ¿qué tal la acera de entrada?, paredes, ventanas, etcétera.


Por dentro:
Para los olores, puedes ventilar la casa y puedes usar atomizadores con fragancias. También puedes poner jarrones con flores: esto embellece el lugar y es aromático. Las personas que fuman o que tienen perros quizá no noten el olor de sus cigarrillos o animales, pero alguien que no fuma o tiene perros, lo nota inmediatamente. Hablando de mascotas, guárdalos para evitar ningún problema con gente desconocida.

La cocina y los cuartos de baño deben estar limpios y acogedores: la estufa, el horno y los azulejos deben relucir, igual que el piso. El horno y el refrigerador –es posible que el comprador los abra– deben estar impecables. Las alfombras no deben tener olor ni manchas. No dejes platos en el fregadero o encima del estufa, ni tampoco hagas pescado frito ni col ni nada que pueda ofender el olfato del comprador o su agente. Los gabinetes no deben tener un "brillo" de grasa acumulada.
En la cocina, igual que en el baño, todo debe funcionar a la perfección. ¿Funcionan bien las luces?, ¿gotea la llave del lavabo?, ¿tiene manchas la bañera o el lavabo?

¿Qué tal las paredes interiores?, ¿están limpias?, ¿de qué colores son? Recuerda, hay colores para todos - y lo que es "bonito" para una persona, es feo para otra. Los expertos recomiendan pintar las paredes color blanco o un tono claro, para no "ofender" a nadie.

En general, la casa debe estar lo más despejada posible por dentro.

Prepárate para hablar de cualquier falta que tenga la vivienda. Los vendedores están obligados a divulgar los problemas que tiene el inmueble. Este requisito varía según el estado en el que vives, pero en general es necesario divulgar, porque el comprador luego te puede poner una demanda.

Fuente: Metros Cúbicos